Archivo de agosto de 2010

Los nanobots ya no son ciencia ficción

A través de la nanotecnología ha sido posible crear los denominados nanobots, que resultan ser robots a escala nanométrica, quienes tras ser programados pueden eventualmente realizar una serie de tareas complejas a esta escala. Hasta hace poco, los nanobots creados, sólo podían realizar tareas sencillas, como desplazarse, sin embargo hoy en día ya es posible encontrar dos tipos de nanobots diseñados para actuar en áreas como la Medicina y la Ingeniería Industrial decidiendo por si mismos como actuar.

El primero se caracteriza por poseer tres patas constituidas por enzimas de ADN capaces de dividir o integrar secuencias genéticas o cualquier tipo de moléculas. Se le conoce como “Araña Molecular” y podría reaccionar a distintos estímulos, dependiendo del medio en el que interactúe y de su programación.

El otro ejemplar consta de cuatro patas y tres manos y tiene la capacidad de ensamblar cualquier tipo de material, desplazándose rápidamente por un sustrato de ADN. Es considerado una pequeña cadena de montaje.

La capacidad para ensamblar moléculas, como ningún otro dispositivo lo ha logrado, será decisiva para la fabricación de nuevos materiales que solo podían ser imaginados por los científicos.

El automóvil que se autorepara

¿Recuerdan la serie de televisión donde un coche deportivo de color negro parecía tener vida propia y era capaz de autorepararse en plena trayectoria?. Bueno, esa escena ya no está lejos de la realidad ya que la ambición y creatividad del diseñador valenciano Daniel García ha plasmado estas ideas en un nuevo e innovador diseño para el Audi A9 Hybrid Sport Sedán. El modelo en cuestión está diseñado en base al estilo arquitectónico de Santiago Calatrava visualizado en los edificios de su ciudad natal, orientada a competir en el segmento Porche Panamera, correspondiente a una generación después del actual A8.

El material con que se construirá este automóvil incluye el concepto de nanotecnología, cuyas cualidades principales son literalmente auto repararse, ver a través de el cambiando el tono de su opacidad o sencillamente cambiar el color de la carrocería, aún estando en marcha, según el gusto o estado anímico del conductor.

Pero no se emocionen, no se podrá usar con telequinesia, por lo menos por el momento.

Mejora tu odontología con nanotecnología

La oseointegración de implantes dentales podría ser optimizada gracias a un manejo nanotecnológico, reduciendo a la mitad el tiempo requerido por métodos convencionales y ofreciendo una biocompatibilidad del 100%. La técnica se basa en el depósito de nanocristales de fosfato de calcio sobre la superficie del implante, lo que implica aparte de los beneficios mencionados, una mayor estabilidad de la pieza dental y gracias a la rapidez de la oseointegración, una mayor cantidad de casos a tratar en un mismo período de tiempo.

Estos notables avances, odonto y nanotecnológicos, fueron revelados gracias a un análisis de mercado llevado a cabo en el Milenium Research Group (MRG), cuyo director, Melicent Lavers, en conjunto con sus colaboradores dieron a conocer esta nueva metodología desarrollada para implantes dentales que dentro de todo, ofrece una rápida, segura y vanguardista propuesta, tanto para odontólogos como pacientes.

Nanotecnología muscular

Pronto la ciencia ficción que nos muestra seres humanos con capacidades extraordinarias como súper fuerza o velocidad sobre natural dejará de ser solo parte de películas y comics. Así lo han demostrado científicos de la Universidad de Texas en Dallas, quienes están trabajando en el desarrollo de músculos artificiales basados en nanotecnología, los cuales son fabricados a partir de nanotubos de carbono, cuyas propiedades pueden superar ampliamente a las de un músculo biológico, contrayéndose y relajándose en tan solo milisegundos, pudiéndose expandir hasta un 220% de su extensión original y capaces de tolerar temperaturas extremas de entre -200° y 1540° grados Celsius.

La técnica consiste en generar cierta estructura de nanopolímeros conocidas como bosques, entrelazando las fibras de de carbono (nanotubos), cuyas aplicaciones podrían ser muy amplias: desde Prótesis, tejidos hasta desarrollo de masa muscular para robots.

Según los investigadores, dada su capacidad para tolerar rangos de temperaturas extremas puede hacerlos muy atractivos para aplicaciones espaciales.

Un vídeo:

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